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La historia comienza como es costumbre, en nuestras oficinas el día sábado 5 de abril por la tarde, donde nos reunimos un buen contingente de alrededor de 20 personas, entre socios e invitados, la salida se retrasó gracias a que nuestra querida amiga Diana no llegaba y por su celular decía que ya estaba cerca hasta que nos desesperamos y partimos a darle alcance en la Chevrolet de Av. Cuauhtémoc y Viaducto, ya todos completos, proseguimos nuestro recorrido hacia el poblado de Cacahuamilpa, Gro. Como muchos de los que han venido en esta ocasión son nuevos o así parecen serlo, hago constantes indicaciones acerca del recorrido durante todo el trayecto y repaso en varias ocasiones con ellos si traen todo el equipo necesario. Una rica ensalada que comparte conmigo Enrique sacia mi hambre ya que con las prisas no traje que comer y tampoco la cena esta completa, pero afortunadamente Enrique me apoyara en esto y saldré de este pequeño inconveniente. En la caseta de Alpuyeca, como es ya costumbre paramos a estirar piernas, baño y adquirir alguna botada y bebidas para lo que falta del camino. Siguiendo nuestro trayecto, una vez más se me ocurre preguntar si traen suficientes baterías para el recorrido y cual es la sorpresa de que más de uno no traen suficientes juegos de recambio, así que hacemos un alto de emergencia en los linderos del municipio de Amacuzac, Gro. Para que adquieran las baterías que les faltan; el de la tienda hace su "agosto" con esta venta, ya todo en orden continuamos el trayecto y alrededor de las 17:00 hrs. estamos llegando 10 kms. adelante del poblado de Cacahuamilpa, lugar donde iniciaremos este fascinante recorrido. Procedemos a prepararnos para la excursión y como siempre debido a la falta de experiencia en estas andanzas el arreglo de vestimenta y equipo requiere de más tiempo que el normal, transcurrida casi una hora en estos menesteres y dadas las últimas instrucciones de mi parte, iniciamos el descenso hacia la entrada de este fabuloso río subterráneo. El paso que llevo no es muy lento ni muy rápido y acomoda a todo el grupo ya que venimos muy compactos y no hay retrasos los altos para compactarnos son cuando muy largos de un par de minutos, gracias a esto llegamos con las ultimas luces del día a la entrada y hacer los preparativos finales (poner pilas a las lamparas, vestirse con el neoprenos (quienes llevaron), ropa, chaleco salvavidas, etc.), el calor es insoportable y tenemos que esperar dentro del agua a que terminen de prepararse. Todo mundo esta listo y procedemos a iniciar el recorrido caminando con el agua a medio muslo a traves de piedras de regular tamaño, el frío no se siente y de hecho el agua no esta fría, la gente esta asombrada por la altitud de las paredes de piedra que encauzan el río, aunque el río ya inicio la caverna aun no. Termina la parte baja del río y hay que nadar y así probar que la mochila y flotador funcionan perfectamente, cosa que así sucede en todos a excepción de Juan y Cris sus mochilas flotan demasiado y los avienta hacia delante así que tiene que improvisar para solucionar este problema, así Cris soluciona esto agarrando su mochila de tabla de nadar y Juan más adelante con una cámara de llanta hace contrapeso para nivelar la flotación de su mochila y así no lo aviente hacia delante. En este inicio del recorrido hay muchas "pozas" y hay que ir flotando en su mayoría mientras nos deleitamos con la función que nos dan los murciélagos que a esta hora están saliendo a comer, veo con gusto que su población ha ido en incremento, lo cual ayudará indudablemente en el control de la población de insectos y en la polinización de la zona. Por fin se ve tierra firme, es aquí donde empezamos realmente a entrar a la caverna, aunque es de noche se alcanza a distinguir perfectamente la parte interior y el cielo, el recorrido se turna bastante variado hay que caminar sobre arena, luego hay que trepar sobre piedras enormes que se ha desprendido del techo hace ya varios años, luego hay que atrevar rápidos con diferentes niveles de agua que van desde el tobillo a incluso por arriba de la cintura, en otras ocasiones hay que flotar y en otras hay que detenerse a admirar la caverna en toda su extensión, ya sea con formaciones de carbonato de calcio o de mármol en color negro, blanco o rosa, las bovedas se alcanzan una altura de 50 m. Siguiendo el recorrido de esta manera transcurrida hora y media llegamos al lugar donde dormiremos bautizado por nosotros como "playa Citlaltépetl" , la cual como siempre se encuentra sucia, procedemos a limpiar el lugar y luego a instalarmos y por supuesto cambiarnos la ropa mojada por una seca, para después disfrutar de una suculenta cena. En esta ocasión traigo todo lo necesario para un deliciosa fondee, a excepción del queso pero Enrique nos ayuda con esto, Julia también trajo más queso y procedemos a darnos este banquete, Enrique también trae fetuchini y vino, así que por delicateses no paramos y nos damos una muy beuena merienda (¿quien dice que venir a estos paseos es todo sufrimiento?), conforme se van acabando de cenar, se hace una deliciosa sobre mesa, tiempo en el cual yo aprovecho para convivir con todo el grupo. Poco a poco todo mundo se acomoda para dormir, hasta que no se oye otro ruido más que el del río y entonces entra uno en un profundo sueño. Para dormir en este tipo de actividad no se requiere otra cosa más que una manga o plástico para no ensuciar el saco de dormir de arena, el mismo saco de dormir y listo, la arena es muy buen colchón; otros prefieren traer tienda de campaña y/o un buen colchón inflable, otros, con un "Pad" que lo usan en vez o encima de la manga o plástico, una velas prendidas ahorran pilas y los más sofisticados traen lamparas de gas o gasolina para alumbrar mejor.
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A las 8:00 hrs. somos levantados para desayunar y preparar todo para continuar el recorrido, apenas llevamos cerca de un 25%, a las 9 hrs. todos estamos listos, el lugar ha quedado perfectamente limpio sin nada de basura (haber cuanto tiempo dura así), partimos comenzando por un camino bastante accidentado en su mayoría formado por piedras de regular tamaño y arena, metros más adelante hay que entrar al agua y se siente muy pero muy fría, aun así hay que "atorarle" a esto, igual que el día anterior seguimos recorriendo el río de diferentes formas ya sea nadando, escalando o caminando en arena, piedras o en el agua, pasamos por tramos muy divertidos como la costilla que es un tramo de mármol que asemeja una costilla y hay que atravesar por él, haciendo gala de equilibrio, bajando de aquí sigue el túnel que es un paso donde después de un clavado se pasa por debajo de una piedra en donde no hay mucho espacio entre el agua y esta piedra, en pocas palabras un cabezón no pasa por acá. Después de esto viene lo que es la mayor atracción visual conocida como "la fuente monumental" (... bueno lo que queda de ella), hay que escalar enormes trozos de piedra con carbonato de calcio, los cuales están desprendidos pero muy firmes, al llegar al otro extremo de lo que fue la "fuente monumental", dejamos el equipo con algunos compañeros y partimos a lo alto de esta fuente en donde se encuentra "el pulpito" formación de carbonato de calcio muy blanca y que forma como un altar natural y al pie de este una pequeña laguna de muy poca profundidad (20 cm.) y alrededor más formaciones muy blancas y brillosas, hacia abajo se alcanza ver toda la parte que se derrumbo, pero aun así se aprecia lo enorme que fue. Tras haber disfrutado por alrededor de 30 minutos de este inigualable espectáculo, descendemos para reunirnos con los demás y continuar el trayecto, llevamos alrededor del 50%, pero la parte que sigue es mucho menos accidentada que lo que hemos recorrido hasta aquí. Cabe recalcar que el grupo siempre camino muy compacto y las esperas fueron muy cortas, lo que permitió que no nos enfriáramos mucho, continuando con el recorrido metros más adelante visitamos e hicimos un alto en otra formación de carbonato de calcio de dimensiones grandes que asemeja un cerebro y de aquí su nombre, continuamos y llegamos al platillo fuerte en cuanto adrenalina se refiere, el agua llega con mucha fuerza y baja por un canalón en el cual uno se puede sentar y dejarse llevar por la corriente a este lugar le llamamos "el tobogán", el recorrerlo de éste no es obligatorio por lo que algunos mejor le dieron vuelta, los que nos lanzamos al terminar esta primera etapa entras por una especie cañon en donde se sigue flotando y al terminarlo hay que casi sentarse y dejarse llevar hasta donde se forma otro rápido muy pequeño en donde al terminarlo hay que tirarse un mini clavado que si lo hace uno bien, por la fuerza del agua se sume hasta la cabeza, terminamos este tramo encantados.
Seguimos este fascinante recorrido a traves de las entrañas de la tierra para llegar al siguiente punto importante que es una costilla que cierra bastante la altura de la boveda y al pasar del otro lado una corriente de aire nos llega y nos pone la piel de gallina por el frío más adelante otra formación igual y al pasar ahora hasta zumba el aire de lo fuerte que sopla unos metros más de avance y este frío arie a quedado atrás. Muy cerca de ver la luz de la salida varias gentes ya añoran ver luz y se muestran un poco cansadas tanto fíisicámente como animicamente, pero les infundo animos y seguimos avanzando, llevamos alrededor de 6.5 horas efectivas de recorrido y la luz de la salida llega hasta donde estamos nosotros, varias caras muestran una sonrisa de satisfacción y alegría. Llegamos al final de la caverna y nos sacamos tierra de los zapatos (acción que hicimos inumerables veces durante el recorrido) guardamos las lámparas y se quitan el neopreno los que traén, ya listos todos procedemos a subir hacia las grutas de Cacahuamilpa, es una subida muy empinada de cómo 500 m. y con el sol a cuestas que se libra mas o menos bien sabiendo que al final esta el camión con ropa seca y hay restauranes con comida, ricas cervezas y nieves, en fin todo lo que uno merece como recompensa después de terminar tan demandante ejercicio. Reunidos y cambiados todos, procedimos a ir a los restaurantes a comer y beber para después partir de regreso al D.F., haciendo un pequeño alto para que se le arreglara una llanta al camión y arribar al local del Club por la noche, todos satisfechos de haber participado en singular paseo.
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