La comunicación fundamental del Club Citlaltépetl de México, A. C., siempre ha sido su Boletín, el que siempre se ha publicado periódicamente sin interrupción alguna; (por más de cuatro décadas fue editado mensualmente. Recién fundado el Club, el boletín se imprimía en unas cartulinas, en donde se informaba exclusivamente del programa de actividades deportivas. Posteriormente se cambió el sistema de impresión, adoptándose la palabra escrita en mimeógrafo; con este innovador cambio, el boletín fue un verdadero órgano informativo que tuvo su época más brillante durante la "Dictadura". En la década de los años cincuenta "El excursionista" sufrió modificaciones sustanciales, y así tenemos que a fines de 1952 se empezaron a publicar dibujos que complementaban el formato del boletín: en septiembre de 1953 aparece la primera plana a colores con un cromo de bucólica inspiración. Mes a mes se trataba de otorgar la mayor categoría a nuestra publicación, y así llegamos al mes de marzo de 1956, en el que se abandona definitivamente la impresión de 5 o 6 hojas de mimeógrafo y en cambio el boletín se edita en el novedoso sistema de offset, pródigo en recursos técnicos que permiten una mayor integración gráfica. El contenido informativo del boletín era de doce páginas, y en algunas fechas importantes el número de páginas se aumentaba hasta dieciséis. La información básica, escrupulosamente respetada en cada número, incluía el estado financiero del Club. En las páginas centrales siempre aparecía el programa mensual de excursiones, las reseñas sociales, las actividades de los viernes y, en la última página, aparecía una modesta sección publicitaria, en la cual los socios o amigos ordenaban insertar cortesías o anuncios comerciales, pagando al Club una cuota que estaba destinada a cubrir parte de los gastos correspondientes a la impresión del boletín. Motivo de mención especial son las aportaciones literarias que muchos socios entregaban a la redacción del boletín; como ejemplo de ilustres y asiduos colaboradores de "El excursionista", es menester recordar al Lic. don Martín Gómez Palacio, hoy desaparecido; a la extraordinaria compañera Margot C. de Cattori, a Rafael Sánchez y, bajo seudónimo, a "Tonatiuh". Todas estas personas manifestaron una enorme sensibilidad literaria y, demostrando las grandes motivaciones que en aquellos lejanos días flotaban en el ambiente del Club Citlaltépetl de México, A. C., supieron dejar en sus ensayos su sensibilidad y buen gusto. Con el ánimo de ofrecer mayor amenidad al contenido del boletín, la redacción que publicaba "El Excursionista" consideró adecuado incluir una nueva sección humorística, seleccionando de las revistas internacionales de mayor renombre, las más ingeniosas y picarescas caricaturas; estos cartones se empezaron a publicar naciendo así una efímera sección humorística. Algunos de estos cartones tenían su fuerte dosis de pícaro humor, y siendo el Club Citlaltépetl de México, A. C. una agrupación de personas adultas, no había el riesgo de discutibles actitudes de jacobismo. Sin embargo las cosas no sucedieron así. En el número correspondiente al mes de noviembre de 1957 se publicó una caricatura inglesa que inusitadamente alarmó a un socio del club, papá de una jovencita de dieciséis años y, con base en esta paternidad nuestro buen amigo protestó enérgicamente, considerando que la publicación de dibujos como los que aparecieron anteriormente en agosto, octubre y noviembre, ofendían la inocencia de su hija (la inocencia de los niños sólo existe en la mente de sus padres). Esta violenta reacción sorprendió a los encargados de la redacción del boletín, pero congruentes con la postura fundamental de que el órgano informativo del Club debe servir a la unión de los miembros de la institución, y para no entablar polémicas, la Sección Humorística de "El Excursionista" pasó a mejor vida, y no se volvió a publicar dibujo picaresco alguno. Durante los últimos 20 años el encargado de este importante organo informativo fue el Dr. Nicanor Gorráez, quien con mucha paciencia y dedicación lo elaboraba en forma trimestral, en el año de 1998 se le solicito pasar la estafeta a Virgilio González para empezar ha aprovechar las ventajas que representa en estas fechas la computación. Finalmente, analizando los cambios, mejoras, aportaciones, supresiones, etc., hechas a través de estos años, se puede considerar que esas décadas han sido etapas venturosas para la publicación del Boletín Oficial, y que muchas de las ventajas logradas en esos días aún perduran ahora. |