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Todo comenzó por ahí de diciembre en donde por medio de un comunicado especial el Club, nos invitaban a los socios a realizar un paseo por el Estado de Tabasco, teniendo como platillo principal el ascenso al Volcán Chichonal, varios al leer el itinerario nos alborotamos y nos reportamos "listos". Así llego el 11 enero fecha en que se realizó la única reunión para esta "empresa" a la cual solo asistimos Max Villegas, Jorge Flores, Gastón Almada, Nicanor Gorraéz y yo, en ella retomamos el itinerario dado en diciembre y Nico nos amplio la información y nos dio escritos que contenían información sobre algunos de los lugares que visitaríamos, no habiendo mucho que tratar nos despedimos quedando de vernos el sábado 2 de febrero a las 8:30 horas en el Hotel Western Maya en Villa Hermosa, Tab. El día 1 de febrero salí con mi esposa (Olivia Avilés), a las 13:55 horas en vuelo de Mexicana del D.F. a Villa Hermosa, llegamos alrededor de las 14:15 y tomamos un taxi al Hotel, en cuestión de 10 minutos a lo sumo ya habíamos llegado todos espantados por la forma de manejar del taxista (de 140 Km por hora no le bajo el muy c..........). Nos instalamos y nos fuimos a pasear por la ciudad visitando el reloj de tres caras y la Casa de los Azulejos, la cual es muy bonita, todas sus habitaciones como su nombre lo indica están adornadas de azulejos, tanto las paredes como el techo, dentro de estos cuartos esta el museo de historia de Tabasco, en el se muestra su historia desde la época prehispanica hasta la revolución, tiene una muy buena colección de fotos, objetos y figuras de cada época, realmente valió la pena la visita. Saliendo de ahí enfrente hay un Mc Donals donde sin pensarlo dos veces, pasamos a cenar unas ricas hamburguesas, no sé, si era el hambre o realmente estaban buenas pero nos supieron a gloria, luego caminamos por el centro por algún tiempo y después tomamos un taxi al hotel. Al llegar ya estaban ahí Gastón Almada e Ylma Ricardes, el primero había llegado desde la mañana y aprovecho el día para conocer la ciudad y la segunda estaba recién desempacada del aeropuerto, como es costumbre nos enfrascamos en una amena charla, en eso llegaron la demás comitiva formada por Marcial Popoca, Jorge Luengo y su suegro Ivan, Pedro Webber y Nicanor Gorráez nuestro guía, quien nos informo que éramos todos o sea 9 elementos. Continuamos nuestra charla mientras unos se registraban en el hotel y subían a dejar sus maletas, luego Pedro y Gastón fueron al super por unas pilas y Jorge e Ivan también se fueron de compras, los demás fuimos a la terminal para ver el horario de las salidas del autobús para el día siguiente a Teapa. Primero fuimos a la terminal de segunda clase donde nos informaron que salían cada 30 minutos y luego fuimos a la terminal de primera clase, en el camino pasamos por Jorge e Ivan, en la terminal solo había tres salidas o muy temprano o al mediodía o en la tarde y ninguna nos servía, estabamos deliberando si hacíamos un esfuerzo para madrugar y salíamos en el de la mañana cuando en eso un tabasqueño le hace la plática a Marcial y luego Nico entra en la charla y los demás aguardamos y aprovechamos para comprar agua, al fin terminaron y definimos que lo mejor era irse en el de segunda a Teapa y levantarnos más o menos tarde. Regresamos al hotel y Gastón y Pedro aun no llegaban, procedimos a cenar en el mismo hotel y en lo que veíamos la carta llegaron; Pedro había aprovechado una super oferta y aparte de comprar las pilas para su cámara fotográfica, se compro una mochila que traía vajilla integrada (platos, vasos, cubiertos y hasta copas de vino). Nos sentamos todos y degustamos una muy rica cena acompañada por el humor de Jorge y compañía que nos hicieron reír mucho, cerca de las 23 horas nos retiramos a dormir. El día 2 de febrero, nos reunimos todos en el restaurante del hotel alrededor de las 8:00 horas a desayunar, otra vez el desayuno fue acompañado del humor de nuestros acompañantes, después desocupamos habitaciones y partimos a la terminal de segunda abordamos el autobús que para ser de segunda estaba muy bien equipado con aire acondicionado y hasta televisión, el paisaje del recorrido fue hermoso como también muy entretenida la película que pasaron abordo titulada "Sí o No". Llegamos a Teapa y nos fuimos a pie al hotel Quintero que estaba muy cerca de la terminal. Nicanor ya había hecho reservaciones previas y nos asignaron nuestras habitaciones, cada quien contó como con 15 minutos para instalarse y alistarse para partir a las grutas de Coconá. Ya reunidos partimos, Pedro ya averiguo que las peseras pasan en la esquina del hotel y cuesta 4 pesos el pasaje a las grutas, Nico dice que las grutas están cerca y mejor caminemos, así que nos vamos andando, sirve que conocemos mejor el pueblo, no habíamos avanzado ni una cuadra cuando se atravesó en nuestro camino una papelería que vendía también artículos de montaña como mochilas, navajas, termos, lamparas, gorras, etc. y se hizo un alto para que la mayoría comprara algo y así "incrementar el Producto Interno Bruto de Teapa" dijera Jorge Luengo...... Terminadas las compras continuamos el trayecto por la avenida principal, cuadras más adelante se veía a nuestra derecha un río y unas escaleras que bajaban a un corredor que estaba a orillas del río por algunos metros para terminar en otras escaleras que llevaban otra vez a la calle por la que veníamos, bajamos e hicimos el recorrido tomando algunas fotos, ya de retorno a la avenida continuamos, cuadras más adelante hicimos un alto para confirmar que llevamos buen rumbo, ¡oh sorpresa! Hace dos cuadras dejamos la desviación, regresamos y tomamos rumbo, un taxi que se atraviesa en nuestro camino nos pregunta a donde vamos y le decimos que a las grutas, él nos aconseja tomar autobús ya que todavía falta mucho (2 kms) le damos las gracias y seguimos el trayecto, poco a poco desaparecen las casas y el bosque y sembradíos se dejan ver haciendo una vista de lo mejor, al fin llegamos a las grutas de Coconá. Llegamos y unos se van al baño otros compran cocos, otros preparamos nuestras lamparas y otros hacen plática con los lugareños buscando información, por fin después de más o menos media hora que nos llevaron estas labores, partimos al interior de las grutas, pero hay que pagar pasamos a pagar y otra vez la plática sobre información de otras grutas por los alrededores, es este un método que debemos de tomar en cuenta para poder conocer más de los lugares que se visitan.
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Después de recolectada la información ingresamos a la gruta la cual esta compuesta de 8 salones, los primeros tiene ingreso de luz del exterior por agujeros naturales, aun así es necesario la iluminación artificial para poder ver bien en su interior, se encuentran también un pasillo de concreto para poder recorrer esta gruta, en el camino pudimos observar algunos murciélagos con la peculiaridad de que eran demasiado pequeños, más adelante llegamos al salón de los peces ciegos donde se encuentra una fosa de más de 30 metros de profundidad que según el guía esta interconectada con algún balneario cercano del que no recuerdo nombre, antes de llegar al último salón se pasa por un puente encima de una laguna donde con paciencia se pueden observar los peces ciegos, terminamos el recorrido con un grato sabor de boca ya que las grutas valieron mucho la pena.- Visitamos un pequeño museo que estaba a la salida de las grutas donde se exhiben figuras prehispanicas muy completas y bellas, después fuimos a subir el cerro donde se encuentran las grutas para ello contratamos los servicios de un guía local llamado Carlos. El ascenso fue por una vereda bien marcada que recorría las parcelas de los lugareños, la pendiente es dura y con mucho lodo de ese tipo barroso, las vistas conforme vamos ganando altura son muy buenas, pero también la pregunta ¿cómo vamos a bajar por aquí?, llegamos cerca de la cumbre y bajamos hacia el otro lado, rumbo a un poblado llamado Éuscaro y Belén que esta a un lado del río Puyacatenco, las vistas de este otro lado también de lo mejor y en pocos minutos ya estabamos en el pueblo donde una pecera nos llevo hasta la puerta del Hotel Quintero en Teapa. Llegando al hotel inmediatamente procedimos a medio lavar nuestro calzado el cual estaba bien lodoso y nos reunimos en el restaurante del hotel donde comimos muy rico, durante la comida aprovecharon Nico y Jorge para contratar los servicios de una camioneta que nos llevara al día siguiente al Chichonal, así transcurrió la comida-cena en medio del camaraderismo y buen humor de nuestros compañeros que hicieron que la velada fuera de lo mejor. El Domingo 3 salimos alrededor de las 7:00 horas y abordamos la camioneta y nos fuimos directamente hasta Pichucalco donde hicimos un alto para desayunar, como es clásico en estas lides el mejor lugar para desayunar es el mercado y así allá nos dirigimos, todo mundo andaba preguntando por huevos para desayunar y según parece por aquí no se acostumbra ya que nadie los tenía en su menú, un grupo nos sentamos y desayunamos arroz, bistec y frijoles que como ustedes sabrán saben como todo un manjar en estos lugares, otros fueron a buscar tamales y eso desayunaron, ya todos con el estomago satisfecho reanudamos la marcha primeramente hacia Ixtacomitán donde nos desviamos a Chapultenango donde había festejo y en las calles danzaban con mascaras y de ahí por una terracería hacia la Colonia Chichonal, cabe destacar que durante todo el trayecto la vista fue bella, llena de verdor. Cerca de la colonia Chichonal se nos atravesó un río que abrió una zanja y hacia imposible el que pudiéramos continuar, entonces descendimos y nos alistamos para iniciar el recorrido, en ese momento paso una familia y le preguntamos por el volcán Chichonal, el joven dijo: - si quieren yo los guío No lo pensamos dos veces y le tomamos la palabra, entonces nada más dijo que se iba a cambiar por que traía la ropa de domingo. Mientras algunos nos descalzamos para cruzar el río y otros cruzaron a caballo, ya que otro grupo de campesinos se ofrecieron a ayudarnos con sus animales. Cruzado el río por todos iniciamos en forma el recorrido el calor era muy fuerte, al cabo de pocos metros otro río y a repetir el procedimiento inicial, de esta manera cruzamos como 5 veces, el recorrido inicialmente fue a través de parcelas, cruzando de una a otra por las puertas rústicas de púas de alambre, hasta que salimos de ellas, para estas alturas el clima había dejado de ser caluroso y paso a ser nublado con amenaza de lluvia, por un lado que bueno, si no hubiera estado la caminata muy deshidratante. Al terminar las parcelas se empezaba a dibujar la parte baja del volcán, que según la información que teníamos, era que estaba al mismo nivel de la Colonia el Chichonal y no había que subir nada, pero la realidad era otra, ya que la mole si era grande y haríamos algunas horas antes de llegar al borde del cráter, la vegetación era escasa, aunque tomando en cuenta el poco tiempo de ha pasado desde la ultima vez que hizo erupción, se ha regenerado la vegetación aceptablemente, todo el volcán se encuentra cubierto de zacate y orquídeas y estas ultimas andaban en flor o sea que el espectáculo era hermoso. Tuvimos que cruzar algunas cañadas que imagino se formaron por la lava de mas o menos 10 metros de profundidad, sus paredes cortadas perfectamente en ángulo de 90 grados, que según los textos leídos es pura ceniza de la que arrojo. La vereda no esta muy bien marcada, esto significa que sin la ayuda de nuestro guía local llamado Benjamín nos hubiera costado muchisimo trabajo llegar. Transcurridas aproximadamente 4 horas desde que empezamos, llegamos por fin al cráter, el cual no pudimos apreciar como hubiéramos querido ya que estaba muy nublado y ya nos había llovido en pequeños lapsos de tiempo, aquí Nico decidió que debíamos comer algo antes de iniciar el descenso al interior del cráter. |
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Después de cómo media hora que le dedicamos a ingerir nuestros sagrados alimentos, bordeamos por un lado del cráter y por una parte muy empinada iniciamos el descenso Pedro decidió mejor esperarnos arriba, empezamos a desescalar por piedras y luego veredas hasta haber descendido aproximadamente 100 metros, llegamos a la laguna que se forma en el fondo de agua sulfurosa, desgraciadamente en este momento no la pudimos apreciar en toda su grandeza ya que la neblina no dejaba ver bien, también por el recorrido de descenso nos topamos con algunas fumarolas de azufre, se sentía uno raro y a la vez maravillado del espectáculo que sin saber apenas empezaba, Marcial no se lo penso dos veces y se metió a la laguna la cual tenía el agua bastante calientita, luego nuestro guía Benjamín nos llevo a lo que Le llaman los "hervideros" que están a un lado de la laguna y es el agua hirviendo a tal temperatura que cual hoya con agua hirviendo, |
| la primera formación era un agujero como de metro y medio de diámetro con el agua saltando de lo alta que estaba la temperatura, más adelante había por todos lados agujeros más pequeños con el agua hirviendo, las cámaras no pararon de tomar fotos ya que el espectáculo era digno de inmortalizarse en fotos, aun maravillados por todo este espectáculo, el sueño se rompió y tuvimos que regresar el ascenso fue mucho más fácil que la bajada y los últimos en subir tuvimos la suerte de ver la laguna completamente despejada, la neblina se disipo un poco y pudimos verla en toda su extensión. | |
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Al llegar al borde le contamos a Pedro lo maravilloso que es estar allá abajo e iniciamos el descenso en medio de lluvia, al llegar cerca de las parcelas la gente que a la ida nos había ayudado a cruzar los ríos ya estaba lista esperándonos para volvernos ayudar, a estas alturas ya se nos había hecho de noche pero no importaba mucho andábamos de vacaciones y traíamos lamparas con suficientes pilas, cruzamos los ríos y llegamos a la camioneta y después de agradecerles tanto de palabra como económicamente a nuestro guía y a los propietarios de los caballos su ayuda nos retornamos a Teapa, no sin antes hacer un alto para cambiar un neumático que se poncho. Ya en Teapa unos nos fuimos a cenar tacos y otros se fueron al restaurante "El Mirador", después nos reunimos casi todos en este último para acabar de cenar agusto y luego enfilamos al hotel a dormir y descansar de las emociones vividas en este maravilloso ascenso. El lunes 4, nos, levantamos mas o menos tarde y partimos al mercado de Teapa a desayunar con nuestro guía local de esta ocasión, que sería nuevamente Carlos, el mercado muy limpio y desayunamos muy rico y económico. Terminando de almorzar, Carlos y Nico negociaron con una camioneta mejor conocida por nosotros como "Pesera" para que nos llevará a Tapijulapa, acabado el trámite de negociación procedimos abordarla y nos enfilamos a esta población, al llegar el sol estaba en todo su esplendor y el calor también, el lugar es muy pintoresco con las casas pintadas de color blanco y los techos de teja roja, aquí se trabaja mucho el mimbre y se hace de todo con él, desde pequeños canastos hasta salas de cinco piezas, caminamos por un calle hasta llegar a un puente colgante que comunica a los habitantes de ambos lados del río Oxolatán, tomamos unas fotos y nos divertimos en el puente para después seguir por las calles hasta una escalinata que llega a la Iglesia principal (si no es que la única) con un interior muy modesto pero bonito y de hecho estaba en remodelación, afuera de la Iglesia hay un balcón en donde se domina toda la población y la vista es increíble |
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Después de disfrutar del panorama y hacer algunas fotos descendimos y nos encaminamos al embarcadero, el cual se encuentra exactamente en donde se unen los afluentes del río Oxolatán y Amatlan, esperamos un rato y llega un lanchero para llevarnos río arriba, dicho lanchero de nombre Marcial, es un personaje digno de describirlo moreno por el sol de esta población y muy gordo con el pelo trenzado tipo acapulqueño y de muy buen humor, nos llevo a todos como |
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a 2 kilómetros río arriba donde en otro embarcadero descendimos e iniciamos una corta caminata hasta las cascadas de Villaluz, en el trayecto cruzamos varías veces por ríos de color lechoso, dado este color por la convinación de agua sulfurosa y agua dulce. Al llegar a las cascadas que damos maravillados no son muy altas 5 metros a lo mucho, pero las formas que ha adoptado la piedra por el azufre es un espectáculo sin igual, nos metimos varios a una poza pequeña para mojarnos y nadar un poco, transcurrida como media hora hicimos una pequeña limpieza al lugar y nos dirigimos ahora a la "Gruta de la Sardina" el camino otra vez plagado de un hermoso bosque y ríos con el ya mencionado color lechoso. Arribamos y como se había que mojar Gastón prefirió quedarse afuera, nos internamos a unas hermosas cavernas por donde cruza el agua y las formaciones de lo mejor con mucho mármol y lodo de azufre, nos internamos por sus túneles y convivimos por un tiempo con su fauna que son murciélagos y sardinas del tamaño de un charal, al salir de la caverna nos dirigimos a unas albercas publicas donde nos remojamos y nadamos un buen rato para después partir al embarcadero y de ahí transportarnos por lancha de vuelta a Tapijulapa. En el centro de esta población esperamos el arribo del autobús mientras visitamos algunas tiendas para comprar alimento chatarra y refrescos y también algunas tiendas artesanales donde admiramos lo bien que trabajan el mimbre. Llego el autobús retrasado y por ir a tomarlo por otro lado nos dejo y tuvimos que esperar el siguiente, mientras sentados en una banqueta admirábamos el pueblo y disfrutamos la paz y quietud de la provincia mexicana. Por fin tomamos el autobús que nos dejo no recuerdo el nombre del pueblo pero de ahí tomamos un taxi a Teapa donde cenamos nuevamente en el restaurante "El Mirador" en medio de una agradable platica. El martes 5 de febrero nos fuimos todos nuevamente a desayunar al mercado y luego regresamos a hacer maletas y partir a Villa Hermosa, a excepción de Nicanor, Jorge e Ivan que prefieren pasar el día en un balneario cercano de azufre, los demás partimos a la terminal y de ahí a Villa Hermosa en donde Olivia y yo nos seguimos al aeropuerto y ellos a visitar el Museo de la Venta y de esta manera llegar al final de tan formidable paseo. |
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